Santos: Pretextato, Letardo, Modesto, obispos; Sergio, Montano, Lucio, Julián, Victorico, Flaviano, Prímolo, Domiciano y Primitiva, mártires; Baldomero, confesor; Edilberto, rey; Demetriades, matrona; Roberto de Arbriselle, fundador.
San Flaviano de Cartago, mártir.
Las películas modernas de terror lo tienen difícil para competir con las martirologias primitivas. San Flaviano fue un mártir primitivo. Junto con varios otros, fue ejecutado por su fe durante la persecución de Valeriano en el siglo tercero.
El relato de sus pruebas y ejecución está extensamente detallado. Realmente, no lo tuvieron demasiado mal. Sólo fueron apresados, arrastrados con cadenas por las calles, privados de alimento y agua, humillados públicamente y decapitados. Pero no es ése el final de la historia.
Real como es el mal, el bien es aún más real. Las historias de mártires primitivos como San Flaviano o de cualquiera del grupo, son relatos del triunfo de la fe y la resistencia del espíritu humano, incluso de cara al más grande mal.