Santos: Lucía, virgen y mártir, Patrona de modistas, oculistas, fotógrafos y ciegos; Aristón, Edburga, Elías, Judoco, confesores; Eustracio, Auxencio, Mardario, Orestes, Eugenio, Antíoco, mártires; Audverto, Ursicino, obispos; Columba, Odilia u Otilia, abadesas; Arsenio, monje.
San Judoco, presbítero y eremita.
Nacio en Neustria septentrional.
Era hijo de Jutael, rey de Armórica, y hermano de San Judicael,
Para no ser obligado a suceder a su padre abandonó la patria y se dedicó a la vida eremítica en Runiacum que luego cambió su nombre a Saint-Josse-sur-Mer.
Se le representa como un hombre peregrino, con un cayado en una de sus manos y una corona a sus pies.
Suele pedírsele ayuda contra la fiebre, contra los incendios, contra los naufragios.
Es patrono de los hombres de mar.
Murió hacia el año 668 en Saint-Josse-sur-Mer de causas naturales y su cuerpo se ha mantenido incorrupto.