Santos: Rosa de Lima, virgen; Quiriaco o Quirico, Máximo, Arquelao, Restituto, Donato, Valeriano, Fructuosa, Claudio, Neón, Apolinar, Asterio, Minervo, Eleazar, Lupo, mártires; Eugenio, Flaviano, Víctor, Zaqueo, Sidonio Apolinar, obispos.
San Zaqueo de Jerusalén, obispo.
Fue el cuarto obispo de Jerusalén, desde Santiago el Menor Apóstol a quien sucedió Simeón en el año 62 y a éste, Justo I de Jerusalén en el año 111.
Murió en el año 116 y fue sucedido en su apostolado por Tobías.
Zaqueo se convierte en paradigma del discípulo que escucha a Jesús, lo acoge con alegría y lo sigue con generosidad y se convierte.
El publicano del evangelio de San Lucas, vivía en Jericó y era el jefe de los recaudadores y muy rico. Al saber que Jesús, iba a la ciudad, como era pequeño de estatura se subió a un árbol.
Jesús lo vio y se invitó a comer en su casa. Después de esta comida, se convirtió, y prometió devolver todo lo robado. Jesús entonces dijo: “Hoy ha sido la salvación de esta casa; también éste, es hijo de Abrahán. Porque el Hijo del hombre ha venido a buscar y salvar lo que estaba perdido”.