Santos: Ignacio de Antioquía, mártir, obispo y Padre de la Iglesia; Víctor, Alejandro, Mariano, Mamelta, Balduino, Exuperia, Etelredo, Etelberto, Florencio, Erión, mártires; Herón, Florencio, Víctor, obispos; Nothelmo, confesor; Catervo, Clemente, Dulcidio, Zanón, Régulo, abades; Andrés de Creta, ermitaño.
San Dulcidio, obispo y abad.
Poco ó casi nada se sabe de la vida de este santo. Su nombre viene del latin y significa «de dulcis ó dulce»
Luchó denodadamente por la fe católica contra la herejía arriana en el año 420.
Fue obispo de Agen, y sucedió a San Febadio.
Durante su gobierno se sucedieron las irrupciones de los vándalos y visigodos, a los que se impuso con la fuerza de sus virtudes y de sus milagros.
Construyó una iglesia que puso bajo la advocación de Santa Fe y San Caprasio.
Se afirma que también era obispo de Aquisgrán, pero debe ser un desdoblamiento del primero.
Murió en el 450 y su culto se ha limitado a los calendarios locales.