Santos: Benito «el Negro» de Palermo, Platón, monjes; Agatópode, Teódulo, mártires; Víctor, Ecio, obispos y mártires; Zósimo, Teonás, anacoretas; Teodora, virgen; Jorge, eremita; Aleth, madre de san Bernardo.
San Víctor y San Ecio de Barcelona, obispos y mártires.
Se cree y es sólida opinión, que el mismísimo Apóstol Santiago desembarcó en la Península Ibérica por Cataluña y en concreto por Barcelona. Allí fue donde se instaló una de las primeras comunidades cristianas en la Hispania, siendo esta la primera provincia de la Iberia que oyó la Palabra del Evangelio por boca de Santiago.
A consecuencia de ésta llegada de Santiago y la creación de las primeras comunidades cristianas, quedó como pastor de ese núcleo incipiente, un nuevo obispo llamado Teodosio, quien las crónicas lo indican como el primero de Barcelona, quien a su vez y a medida que la comunidad crecía, nombró a nuestros santos de hoy, Víctor y Ecio, como nuevos pastores siendo el segundo y tercer obispo respectivamente de la citada ciudad.
De estos santos, poco o casi nada se sabe de ellos, salvo lo contado anteriormente y que debido a las primeras persecuciones de los cristianos en Cataluña, murieron mártires siendo reconocidos como los primeros mártires de esa nueva e incipiente comunidad cristiana.