Santos: Esteban, rey de Hungría; Ambrosio, Aredio, Armagilo, Arsacio, Balsemio, Basilia, Cisio, Demetriano, Diomedes, mártires; Cosme, Teodoro, Radulfo (Raúl, Rodolfo), Eleuterio, Simpliciano, obispos; Tito, diácono y mártir; Arsacio, confesor; Queremón, eremita; Roque, protector contra la peste; Serena, matrona.
San Teodoro (Teódulo) de Sión, obispo.
Según la tradición de la Iglesia de Sión, Teódulo fue el primer obispo de Valais, que entonces llevaba el título de Octodurum (hoy Martgny). Participó en el concilio de Aquilea (381), presidido por san Ambrosio, y junto con el obispo de Milán luchó contra el arrianismo. Antiguo obispo de Grammont, donde su culto está muy difundido en Suiza y Saboya.
Este santo es una fusión de San Teodoro, obispo de Octodurum, que en el siglo IV hizo edificar una basílica para los mártires de la legión Tebana, en Agauno, y el San Teódulo, obispo de Sión, quien en el siglo IX habría recibido de Carlomagno el derecho de jurisdicción en el alto valle del Ródano.
Los estudios del canónigo Theurillat, ha demostrado la falsedad de la existencia de dos Teódulos, y afirma sólo como cierta la del contemporáneo de San Ambrosio de Milán, que con él se inició la devoción a los mártires tebanos, pero el Martirologio Romano, ha conservado dos fechas diferentes en su celebración.
Fue el primer obispo de aquella ciudad de Sión, y siguiendo el ejemplo del citado San Ambrosio, defendió la fe católica contra los arrianos y veneró con magnificencia las reliquias de aquellos mártires.