La Presentación de Nuestra Señora. Santos: Gelasio I, papa; Alberto, obispo y mártir; Mauro, Pápolo, obispos; Alejandro, Rufo, Romeo, confesores; Agapio, Basilio, Auxilio, Saturnino, Celso, Clemente, Honorio, Demetrio, Heliodoro, Eutiquio, Esteban, Honorio, mártires; Digain, rey; Columbano, monje.
San Agapio, mártir.
En el segundo año de la cruel y violenta persecución de Diocleciano, Urbano, el gobernador de Palestina, recibió órdenes de proceder contra los cristianos de su provincia.
San Timoteo, que confesó valientemente la fe, fue brutalmente azotado; los verdugos le desgarraron después los costados con garfios y, finalmente, le quemaron a fuego lento, en Gaza. El mismo juez condenó a San Agapio a ser devorado por las fieras, pero se le retuvo durante dos años en la prisión. Después, salió a hacer frente a las fieras en el anfiteatro de Cesarea, junto con un criminal común, un esclavo que había asesinado a su amo.
Como las bestias no mataron inmediatamente al criminal, el juez le perdonó y ofreció clemencia a Agapio, con tal de que ofreciese sacrificios a los dioses. El mártir se negó a ello y fue inmediatamente arrojado a un oso; pero la fiera no le hizo daño alguno. Entonces Agapio fue nuevamente conducido a la prisión y, al año siguiente, fue arrojado al mar.