Santos: Queremón, Hunguero, obispos; Demetrio, Honorato, Floro, Flaviano, Isquirión, Zenón, mártires; Adam, Ultán, confesores; Francisca Javier Cabrini; fundadora, Francisca de Colledimezzo.
Santa Frnacisca de Colledimezzo.
Etimológicamente significa “franca, libre”. Viene de la lengua alemana.
Monja clarisa del siglo XIII. Cuando se visita Asís, cuna de San Francisco y de Santa Clara, hay un convento cuyo nombre es de San Damián, que muestra un portento de la fundadora de las clarisas.
La santa que hoy veneramos, tuvo parte activa en este portento. Santa Clara cayó enferma con la invasión sarracena. Fue a socorrerla nuestra Francisca de Colledimezzo, mientras mantenía elevado el pan eucarístico enfrente de sus opresores.
Francisca fue una seguidora fiel de Santa Clara. De su alma y de su trato aprendió y mamo el carisma mejor que nadie. El testimonio atrae mucho más que los escritos y las palabras. Su contacto personal hizo que floreciera en esta joven el amor por la contemplación y la vida de oración tal y como lo vivía Santa Clara.
Eran como palomas que seguían con su vuelo a la fundadora a donde quiera que fuera. Era un grupo de mujeres llenas de amistad, no sólo sentimental, sino perfumada con el amor sobrenatural a Jesucristo y a todo el santo Evangelio. Ella misma, fué la confidente del corazón de Santa Clara. Ella nunca se ausentó de Asís hasta la muerte de Clara.
El cuerpo de Francisca, reposa en la cripta de la iglesia de San Damián.