Santos: Estanislao, obispo y mártir; Felipe, Lustrano, obispos; Guthlac, presbítero y mártir; Esteban e Hildebrando, monjes y mártires; Eustorgio, presbítero; Isaac, monje; Néstor, Domnión, Antipas, Filón, Ceremonio, mártires; Barsanufio, eremita; Algerico, abad; Godoberta, abadesa; Beatriz de Belmonte, Raniero, Ulrico, Tecelino, beatos.
San Felipe de Gortina, obispo.
Fue obispo de Gortina en la isla de Creta muy esclarecido en doctrina y santidad.
Poco se conoce de él excepto el furor de los gentiles y de las acechanzas de los herejes gnósticos. Considerado uno de los primeros apologéticos.
Durante los imperios de los emperadores Marco Antonio Vero y Lucio Aurelio Cómodo, tuteló y defendió enérgicamente la Iglesia que se le había encomendado, frente a la violencia de los paganos, gentiles y las insidias de los herejes.
Es autor de una obra, hoy perdida, contra los gnósticos marcionitas.
Fue mencionado con gran admiración por Dionisio de Corinto en una de las cartas a la comunidad cristiana de Gortina.