Santos: Ángel, Hilario, Niceto, Eulogio, Teodoro, Geroncio, Sacerdote, Máximo, Britón, obispos; Eutimio, Crescenciana, Irene, Irenio, Joviniano, Peregrino, Gregorio, Arquelao, Felicísima, Silvano, mártires; Ida, santa; Nancto, Avertino, eremitas.
San Geroncio de Milán, Obispo.
Sucesor de San Eusebio de Milán, fue elegido como XIX obispo de Milán, durante el reinado de Valentiniano III.
Intimo colaborador del obispo Eusebio que, según Ennodio, lo designó él mismo como su sucesor.
Fue elegido probablemente ya anciano, porque se distinguía entre el clero ambrosiano por su caridad hacia los pobres. De él tenemos que recordar su celo por las cosas de Dios y de los hombres.
Trabajó en reparar las ruinas que ocasionó en Milán la invasión de los hunos de Atila, en el 452, iniciado por su predecesor.
Se empeñó en reconstruir las iglesias destruidas, con el mismo celo sostuvo a los huidos, los heridos, rescató a los prisioneros y solicitó ayuda contra los invasores.
Murió después de cuatro años de episcopado y fue sepultado en a iglesia de San Simpliciano.