Inicio › Foros › Formación cofrade › Santoral › 27/05/2015 San Julio de Dorostoro (el Veterano), mártir.
- Este debate está vacío.
-
AutorEntradas
-
27 mayo, 2015 a las 9:13 #9245
Anónimo
InactivoSantos: Agustín de Cantorbery, Eutropio, Bruno, Federico, Hildeberto, obispos; Acacio, Juan, Cuadrado, Estratónico, Elías, Luciano, Zótico, Cirilo, Restituta, Alipio, Julio, Ranulfo, mártires.San Julio de Dorostoro (el Veterano), mártir.Vivió en Mesia (Hungría) y participó como soldado en las batallas de Galerio contra los persas.
Fue acusado de cristiano por sus oficiales ante Máximo, el gobernador de la baja Mesia.
Máximo residía en Durostorum, actualmente Silistria, en Bulgaria. Poco antes habían sido martirizados Pisícrates y Valencio, que pertenecían a la legión de Julio.
Sus palabras ante el prefecto Máximo fueron según las Actas que se conservan muy contundentes: «He servido en el ejército por 26 años, y no he sido llevado al juez por deshonesto o litigante. Siete veces he estado en la guerra, y no me he quedado detrás de nadie, como no me he demostrado inferior a ninguno en la batalla. El capitán no me ha sorprendido en ningún error: ¿y ahora tu piensas que yo, después de haber sido fiel en cosas de poca importancia, pueda demostrarme infiel en éstas de más altas?. Soy un veterano. Temiendo a Dios, que ha creado el cielo y la tierra, le he adorado siempre, y ahora demuestro mi sumisión a él. Soy cristiano y no puedo decirme algo distinto de aquello que soy. No ignoro los edictos que ordenan de sacrificar a los dioses, pero soy cristiano, y no puedo hacer aquello que de mí se quiere. Por esto te pido, justo presidente, de hacer aquello que piensas, para la seguridad de tus reyes, y de emitir una sentencia en contra mía, de esta manera mis deseos se cumplirán. Si he merecido el sufrimiento que me espera, tendré una gloria eterna en el Cielo.»
A pesar de las promesas y amenazas del juez, éste declaró que no deseaba otra cosa que morir por Cristo para vivir eternamente con Él. Entonces, el juez le condenó a ser decapitado.
Cuando se dirigía al sitio de la ejecución, Hesiquio, otro soldado cristiano que sufrió el martirio pocos días más tarde, le dijo: «Ten valor, y acuérdate de mí, que voy a seguirte pronto. Encomiéndame a los siervos de Dios, Pisícrates y Valencio, que nos precedieron en la confesión del nombre de Jesús». Julio abrazó a Hesiquio y respondió: «Hermano querido, apresúrate a reunirte con nosotros, pues aquellos a quienes acabas de invocar han oído ya tu oración».
Julio se vendó los ojos con un pañuelo y dijo, al presentar el cuello al verdugo: «Señor Jesús, por cuyo nombre voy a morir, dígnate recibir mi alma entre tus santos». El martirio tuvo lugar el 27 de mayo, en Durostorum, hacia el año 302.
-
AutorEntradas
- Debes estar registrado para responder a este debate.
