Santos: Gregorio Barbarigo, Antidio, Imerio, Gundulfo, obispos; Basilio, Inocencio, Jeremías, Félix, Peregrino, Hermias, Sabel, Ismael, Nicandro, Marciano, Montano, Valeriana, Manuel, mártires; Isauro, diácono y mártir; Avito, abad; Hipacio, Rainiero, confesores; Julián, monje; Besarión, anacoreta; Alena (Elena), santa.
San Antidio de Besançon, obispo y mártir.
Nació en el seno de una familia galo-romana.
Ingresó entre el clero de la catedral de Saint-Etienne de Besançon, en la Galia Lugdunense, y fue discípulo y sucesor de Frominio como obispo de Besançon.
Fue condenado a muerte y por ello mártir, por una horda de vándalos al mando del rey Groco, rey de los vándalos, en el año 411, en un lugar llamado Ruffey, que antes de decapitarlo, para mayor escarnio y humillación ante sus fieles, lo despojó de sus ornamentos sagrados.