Santos: Aarón (hermano de Moisés), Anastasio, Basilio, Domiciano, Cibardo, abades; Reina, virgen; Cayo, presbítero; Rumoldo, obispo y mártir; Casto, Secundino, Julio, Aarón, mártires; Justino Orona Madrigal y Atilano Cruz Maldonado, sacerdotes y mártires; Regina (Carolina), Simeón, Teobaldo, Teodorico, Tierry, Felices, confesores; Galo, Hilario, Arnoldo, Leoncio, Martín, obispos; Ester, reina.
San Teodorico de Reims, presbítero.
Nació en el distrito de Reims.
Su padre era un hombre de mal carácter.
Teodorico contrajo matrimonio por complacer a su familia, pero persuadió a su esposa a que renunciara a los derechos conyugales. Más tarde, fue ordenado sacerdote en la época de San Remigio; fundó una comunidad religiosa en Mont d’Or, cerca de Reims.
Llegó a ser famoso por las conversiones que obró exhortando a hacer penitencia a los pecadores. Uno de sus conversos fue su propio padre, el cual perseveró en sus buenos propósitos y murió en el monasterio fundado por su hijo.
Se cuenta que San Teodorico curó milagrosamente al rey Teodorico I de una enfermedad de los ojos.
Según la opinión más común, San Teodorico murió el 1 de julio del año 533.