Inicio › Foros › Formación cofrade › Santoral › 02/12/2014 Santa Blanca de Castilla, reina.
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2 diciembre, 2014 a las 8:45 #15064
Anónimo
InactivoSantos: Bibiana, virgen y mártir; Anatol, Hipólito, Severo, Seguro, Jenaro, Victorino, Marcelo, Máximo, Adriano, Paulino, Neón, María, Martana, Aurelia, Ponciano, Nono, mártires; Blanca de Castilla, santa; Eloquio, confesor; Eusebio, presbítero y mártir; Aviziano, Cromacio, Evasio, Silvano, Valentín, Lupo, Constantino, obispos; Juan Ruysbrockio, monje.Santa Blanca de Castilla, reina.Las cortes, también han dado santos y santas.
Fue hija del rey Alfonso VIII de Castilla y de su esposa, la reina Leonor de Plantagenet. Sus abuelos paternos fueron los reyes Sancho III el Deseado y su esposa Blanca Garcés de Navarra y los maternos el rey Enrique II de Inglaterra y su esposa Leonor de Aquitania. Fueron sus hermanos, entre otros, el rey Enrique I de Castilla y la reina Berenguela de Castilla, madre de Fernando III el Santo, rey de Castilla y León
Nacida en Palencia en 1188, fue amamantada por la nodriza proveniente del pueblo de la La Serna llamada Sancha López, la cual fue recompensada junto a su marido Martín García con buenas tierras de labranza según el privilegio en el cartulario del Monasterio de Santa María de la Vega. Alfonso VIII confió a Pedro Rodríguez de Castro y a su mujer Urraca Rodríguez de Guzmán la crianza de la infanta Blanca en su casa de Itero de la Vega, puerula infantissa Domina Blanca, nutriente in domo Petri roderici de Castro.
Cuando era todavía una adolescente quinceañera, contrajo matrimonio con Luis, hijo de Felipe-Augusto, rey de Francia en el año 1200.
Al morir Felipe, el 14 de julio de 1223, ocupó el trono su marido con el nombre de Luis VIII.
Se le coronó, al estilo de aquellos siglos, en la bella catedral de Reims al mes siguiente.
A los tres años murió el rey Luis. Los obispos estaban presentes y veían con gran dolor la pena que tenía Blanca.
La consolaron y le dieron la regencia y la tutela de su hijo.
Dicen que como regente mostró una fina prudencia y al mismo tiempo mucha energía.
Hizo trizas todas las intrigas que conspiraban contra la corona real.
La guerra contra los albigenses continuó. En 1228, hizo un tratado de paz con Raimundo, conde de Tolosa.
Educó a su hijo en la verdad cristiana. Por eso, con esta buena madre y su profunda fe, su hijo llegaría también más tarde, a la santidad: San Luis rey de Francia.
Fue en peregrinación a Tierra Santa.
Murió cuatro años más tarde.
Sus restos descansan en el monasterio de Maubuisson, fundado por ella misma.
En Roma, en la iglesia de los franceses, se conservan algunas de sus reliquias.
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