Inicio Foros Formación cofrade Santoral 06/08/2015 San Emigdio, obispo y mártir.

  • Este debate está vacío.
Viendo 1 entrada (de un total de 1)
  • Autor
    Entradas
  • #9330
    Anónimo
    Inactivo

    La Transfiguración del Señor. Santos: Sixto, papa y mártir; Hormisdas, papa; Felicísimo, Agapito, diáconos y mártires; Jenaro, Magno, Vicente, Esteban, Quarto, mártires; Cremetes, Melasio, abades; Jordán, Justo, Pastor, mártires; Eusocio, Maurino, Estapino, obispos; Jacobo o Santiago, eremita. Venancio, Emigdio, obispos; Abel, Nona, confesores; Viátor, eremita.

    San Emigdio, obispo y mártir.

    En Italia se profesa gran veneración a este santo. sobre todo porque se le considera protector contra los terremotos. Por la misma razón, su culto se ha popularizado mucho en los últimos años en las ciudades de Los Angeles y San Francisco.

    La verdadera historia del santo es desconocida, pero sus «actas» nos han transmitido la leyenda. Según ellas, Emidgio era un alemán originario de Tréveris. Después de su conversión al cristianismo, se trasladó a Roma, en la época del Papa Marcelo I.

    Allí, curó a la hija paralítica de Graciano, que recibió en la isla Tíber y toda la familia de Graciano se convirtió al cristianismo. También curó a un ciego.

    La gente de Roma creyó que era hijo de Apolo y lo llevaron por la fuerza al templo de Asclepio, en la dicha isla del Tiber, donde curó numerosos enfermos.

    Lleno de celo por la fe, se declaró a sí mismo cristiano y empezó a destrozar las estatuas de Asclepio y una estatua de Esculapio, convirtiendo al cristianismo a numerosas personas allí presentes. Ello enfureció tanto a los paganos, que el papa Marcelo, para proteger a Emigdio, le ordenó sacerdote, le consagró obispo y le envió a evangelizar el territorio de Ascoli Piceno. Allí trabajó el santo con gran éxito y logró numerosas conversiones.

    Polimio lo mandó decapitar en el lugar que actualmente ocupa la iglesia de Sant’Emidio Rosso,, junto con los santos Eupolo, Germán y Valentín. Todo esto ocurrió durante la persecución de Diocleciano.

    Una vez ejecutada la pena, Emigdio permaneció de pie con su cabeza en las manos.

    Después del martirio de Emigdio, sus seguidores atacaron el palacio de Polimio y lo mataron.

    Dado que San Marcelo ciñó la tiara pontificia en el año 308, es imposible que él haya ordenado a San Emigdio obispo, pero la tradición popular desprecia olímpicamente la cronología. Por otra parte, no es imposible sino muy probable, que un copista distraído haya confundido el nombre de Marcelo con el de Marcelino, quien le precedió en el gobierno de la Iglesia.

Viendo 1 entrada (de un total de 1)
  • Debes estar registrado para responder a este debate.