Santos: Santo Domingo de Guzmán, fundador; Ciriaco, diácono; Largo, Esmaragdo, Marino, Juliana, Eleuterio, Leónidas, Hormisdas, mártires; Emiliano, Mirón, obispos; Ternacio, Gervasio, Gedeón, confesores; Severo, presbítero; Mommolo, abad; Sigrada, penitente.
San Emiliano de Cízico, obispo.
Sucedió en el episcopado a Nicolás, hacia el fin del siglo VIII.
Brilló no sólo por doctrina, sino por benignidad y misericordia en su episcopado.
En el año 815, participó del sínodo convocado por el emperador iconoclasta León el Armenio (813-20) a propósito del culto de las imágenes, durante el cual manifestó su fe, declarando con energía al emperador incompetente para juzgar en esas materias: «Si la cuestión es eclesiástica, se tratará en la iglesia, según la costumbre, y no en el palacio imperial».
Por esta firmeza para con el emperador, fue enviado al exilio, donde murió en un año impreciso.
Se lo recuerda en los menologios, hemerologios y sinaxarios griegos el 8 de agosto o el 8 de enero, como mártir o como confesor.