Santos: Benito, abad, Patrono de Europa; Quetilo, Cindeo, Drostán, Jenaro, Pelagia, Marciano, Sabino, Cipriano, Sidronio, Plácido, mártires; Alberto, Aleto, Amable, Berrano, confesores; Juan, Dictino, Leoncio, obispos; Idulfo abad; Pío I, papa; Sigisberto, eremita; Olga, santa.
San Leoncio de Burdeos, obispo.
Las noticias que tenemos de Leoncio nos llegan a través del epitafio, un poema de 26 versos escrito por Venancio Fortunato, quien lo conoció personalmente.
Era de noble origen, pues su familia era galo-romana.
Hizo la carrera militar y soldado, sirviendo en el ejército contra los visigodos.
Se casó con Placidina y residió en Burdeos donde fue obligado a aceptar el episcopado y el gobierno de la ciudad mientras su mujer se hacía religiosa.
Fue honrado por el pueblo por su generosidad, restaurador del culto, instaurador de la disciplina bautismal, bienhechor de los ciudadanos.
De ingenio vivaz, alma bondadosa, palabra serena, son entre otras, las alabanzas que le prodiga Venancio. distribuía el pan e intercedía ante los reyes para aplacarlos.
Hemos leído y escuchado acerca de distintos obispos estas alabanzas, pero además ¿Qué otra santidad se puede pedir de un pastor del rebaño de Cristo sino que sea, efectivamente, guardián amoroso de los fieles a su cargo como él lo hizo?
Se sabe que sucedió a otro obispo llamado también Leoncio, por lo cual a veces a nuestro santo de hoy, se le llama Leoncio II o Leoncio el joven.
Participó en el Concilio de París en el año 553.
Murió entre los años 565 y el 570 con 54 años de edad, por lo que nació entre los años 511-516.