Inicio › Foros › Formación cofrade › Santoral › 13/04/2014 San Carpo, obispo y mártir y compañeros.
- Este debate está vacío.
-
AutorEntradas
-
13 abril, 2014 a las 6:54 #14777
Anónimo
InactivoSantos: Hermenegildo, Eugenia de Córdoba, mártires; Martín I, papa; Carpo, Urso, Marcelino, obispos; Pápilo, diácono y mártir; Agatónica, Agatodoro, Eleuterio, Zoilo, Teodosio, Justino, Quintiliano, Dadas, mártires; Sabas Reyes Salazar, sacerdote y mártir; Ida, virgen; Ida, viuda, condesa de Boulogne, beata.San Carpo, obispo y mártir, San Pápilo y Santa Agatónica, mártires.Las Actas de los santos Carpo, Papilo y Agatónica son la relación autentica de un testigo ocular del martirio de Carpo y Papilo, que murieron en la hoguera en el anfiteatro de Pérgamo, y de Agatónica, una mujer cristiana, hermana de Papilo, que se arrojó a las llamas.
Las actas, en su forma actual, parecen incompletas. Agatónica había sido condenada como los otros dos; pero, como esta parte falta en el texto, da la impresión de que se suicidó. Los martirios ocurrieron en tiempo de Marco Aurelio y Lucio Vero entre los años 161 y 169. Estas actas circulaban aún en tiempo de Eusebio (Hist. eccl. 4,15,48).
Carpo era obispo de Gurdos, en Lidia, mientras que Pápilo era diácono en Tiatira, en la misma provincia, y Agatónica era su hermana: fueron llevados ante el gobernador romano de Pérgamo, e invitados a comer la carne ofrecida a los ídolos.
Carpo, sin embargo, replicó: “Yo soy cristiano, venero a Cristo, Hijo de Dios, que vino al mundo en los últimos tiempos para nuestra salvación […] pero a estos ídolos no ofrezco sacrificios”. Pasados sucesivos interrogatorios, fue finalmente condenado a la flagelación.
También Pápilo respondió de modo similar al gobernador: “Desde mi juventud sirvo al Señor y no he ofrecido más sacrificios a los ídolos: soy cristiano, y no podrás obtener otra cosa de mí más que esto, porque no hay otra palabra más grande y más bella que yo pueda decir”.
Después de que Pápilo fuera torturado, se los invitó nuevamente a consumir la carne usada en el sacrificio pagano, y a su negativa, condenados a morir quemados en la hoguera. Estando Carpo a punto de morir exclamó: “Bendito seas, o Señor Jesucristo, Hijo de Dios, porque te has dignado hacerme partícipe de la gloria incluso a mí, un pecador”.
Agatónica era una madre cristiana que padeció la persecución en el mismo período; a quien se le exhortó salvar su propia vida por el bien de sus hijos, ella respondió: “Mi hijo tiene un Dios que puede tener piedad de él, porque Él es quien provee a todas las criaturas”. Fue así destinada a sufrir la misma suerte que su hermano Pápilo y que el obispo Carpo, con la misma motivación.
La antigüedad del culto a los tres mártires está atestiguada en la “Historia Eclesiástica” del célebre Eusebio de Cesarea, y por el Breviario Sirio.
El Martirologio Romano recogió esta memoria inscribiéndola el 13 de abril, y añadiéndole muchos presuntos compañeros de martirio.
-
AutorEntradas
- Debes estar registrado para responder a este debate.
