Santos: Hermenegildo, Eugenia de Córdoba, mártires; Martín I, papa; Carpo, Urso, Marcelino, obispos; Papilo, diácono y mártir; Caradoco, presbítero y eremita; Agatónica, Agatodoro, Eleuterio, Zoilo, Teodosio, Justino, Quintiliano, Dadas, mártires; Sabas Reyes Salazar, sacerdote y mártir; Ida, virgen; Ida, viuda, condesa de Boulogne, beata.
San Carádoco de Gales, presbítero y eremita.
Nació en Gales y fue tañedor de arpa en el palacio real, en la corte del rey Rhys.
Al constatar que allí se quería más a los perros que a los hombres, quedo profundamente decepcionado y desengañado con esa forma de actuar de todos los cortesanos, tratando a las personas llanas del pueblo, peor que a los animales. Por otra parte, tuvo un fuerte enfrentamiento con el rey.
Todo esto le llevó a la decisión de dejar el mundo cortesano y consagrarse y servir a Dios, bajo la dirección del abad Teliavoa.
Recibió la tonsura y el presbiterado.
Estuvo varios años viviendo como ermitaño en soledad, y luego se retiró con algunos compañeros a una isla de Gales para entregarse a la contemplación.
Murió el año 1124.