Santos: Hilario, Agapito, Patricio, Heriberto, Bonifacio, Queritano, Gregorio de Armenia, Vicente de Kadlubeck, Juan de Sordio, obispos; Taciano, diácono; Félix, Dionisio, Largo, Esmaragdo, Julián, Petronila, Columba, Damián, Valentín, Papas, mártires; Abraham, eremita; Eusebia, abadesa; Hugo, abad; Pedro Tecelato (beato).
San Papas de Licaonia, mártir.
No sabemos muchos datos sobre él. Lo que sabemos es que vivió en la ciudad de Laranda, Asia Menor, durante el reinado de Maximiano entre los años 305-311.
Oriundo de Licaonia, tras muchos tormentos, afrontó el martirio por la fe de Cristo, siendo arrestado y torturado por su creencia.
Se encuentra inscripto en distintos synaxarios (catálogos de santos) y menaios (santorales del mes) griegos, de donde el Cardenal Baronio lo encontró e inscribió en el primer Martirologio Romano, compuesto por él. Este tipo de documentos no contienen lo que se llama «actas de martirio», sino pequeñas narraciones donde se resume en pocas líneas las pruebas que el santo tuvo que pasar para merecer la corona martirial.
Dentro de esas breves líneas, contradictorias en los detalles, detallan la cantidad y fiereza de las torturas que tuvo que sufrir, su muerte y un milagro, que aparece en casi todos los relatos. Después de todo ello, fue finalmente atado a un palo de árbol seco, y rematado allí, tras lo cual el árbol dio frutos.
Del año del martirio es imposible tener ninguna certeza, aunque la fecha del 16 de marzo es constante en los diversos testimonios.