Santos: Prisca, Librada, Faustina, Margarita, vírgenes; Aleógenes, Cirilo, Sulpicio, Venerando y Volusiano, obispos; Vilfrido, obispo y mártir; Leobardo, confesor; Moisés y Amnonio, Jaime Hilario, Atenogenes, mártires; Deícola, abad.
San Deícola, abad.
Poca cosa se sabe del santo que hoy traemos al recuerdo.
De origen irlandés y discípulo de San Columbano, a quien acompañó en su viaje a Francia. Fundó el monasterio de Lure (Borgoña), del que fue el primer abad y en el que murió hacia el año 625.
Muchos de los monjes que fueron discípulos de San Columbano, no se dedicaban solamente a la vida religiosa. Lo que en aquellos monasterios se cultivaba en la mayoría de ellos, fundados en medio de los bosques y regiones baldías, anduvieron a la cabeza en el trabajo ímprobo de la roturación y cultivo de los campos. Gran parte de la región de las Galias, inculta hasta entonces, fue urbanizada por estos monjes y creados muchos monasterios y abadias.
En su profunda vida religiosa, destacó por su constante buen humor.