Santos: José de Cupertino, Sofía, Irene, Terciano, Víctor, Almodia, Cástor, Teodora, Centina, Bonifacio, Fortunato, mártires; Eumenio, Eustorgio, Ferréolo, Justo, Masías, Metodio, Sinerio, Desiderio, obispos; Jacobo, monje; Simón, eremita; Ricarda, emperatriz; Walberto y Bertilia, su esposa.
San Ferreol de Limoges, obispo.
Figura en el Martirologio Romano como obispo de Limoges, de Aquitania (hoy Francia).
Fue el quinto obispo de esa diócesis.
Asistió a los concilios de Macon en el año 583 y Clermont. San Gregorio de Tours que tenía por él una gran veneración y una fuerte admiración, cuenta que Ferreol pacificó un tumulto que hubo en Limoges en el año 579 y que hizo reconstruir la basílica de San Martín, mártir en Brive-la-Gaillarde (departamento de la Gorrèze), completamente destruida en un incendio en el 584.
Se apoyó en una comunidad de canónigos para la difusión del cristianismo.
Libró de un inminente peligro a Marcos, refrendario del rey Childeberto, a quien quería matar el populacho en el año 591.
La Vita de San Yrieix de Limoges, cuenta que Ferreol recurrió a él cuando tenía una enfermedad y que volvía sano, además presidió las exequias del santo abad. Después de su muerte fue venerado como santo.