Santos: León IX, papa; Jorge, Usmaro, Elgeo, obispos; Vicente, Hermógenes, Cayo, Expedito, Aristónico, Rufo, Gálata, Sócrates, Dionisio, Pafnucio, Vernerio, Geroldo, conde de Sajonia, y sus hijos Ulrico y Cunón, mártires; Crescencio o Crescente, confesor; Emma, viuda; Timón, diácono y mártir; Trifón, patriarca; Buscardo, abad; Oliva, virgen.
San Jorge de Antioquía, obispo.
Muy poquito sabemos de nuestro santo de hoy que fue obispo de Antioquía, tierra en donde se remonta los inicios de la cristiandad, cuando Antioquía, era la capital de Siria y una de las tres capitales del Imperio Romano.
Historiadores como Orígenes, Eusebio de Cesarea, San Juan Crisóstomo, Jerónimo, etc, hacen mención sobre los esfuerzos de San Pedro en Antioquía.
Como decimos, las escasas noticias de este santo, hacen que ni siquiera con la autorizada Bibliotheca Sanctorum sea posible ayudarse a elaborar una completa presentación hagiográfica de este santo.
Fue obispo de Antioquía de Pisidia y en el año 787 tomó parte del segundo concilio de Nicea, que restableció el culto de los sagrados íconos.
En el año 815, el emperador León V el Armenio intentó abolir el culto a las imágenes, al menos en Oriente, pero el santo obispo antioqueno rechazó firmemente seguir sus órdenes, y fue por ello condenado al exilio.
Bien pronto murió, y la heroicidad demostrada en la defensa de la fe le ameritó la aureola de la santidad.