Santos: Romualdo, abad y fundador; Diosdado, Inocencio, obispos; Gervasio y Protasio, hermanos mártires; Andrés, Gaudencio, Culmacio, Ursicinio, Zósimo, Bruno, Bonifacio, Lamberto, mártires; Nazario, patriarca; Juliana de Falconeri, virgen y fundadora; Quildomarca, abadesa; Besarión, anacoreta; jesuitas mártires de China: Remigio Isoré y Modesto Andlauer, sacerdotes.
Santa Quildomarca, Hildemarca o Hilda de Fécamp, Abadesa.
Nacida y natural de Burdeos.
No se sabe a que edad ingresó como benedictina en el convento de la misma ciudad de Burdeos, pero si sabemos que fue elegida abadesa del monasterio en Fécamp, en Neustria, fundado por el conde San Waneg.
Tiene en su haber, el haber atendido y hospedado a San Leodegario, obispo de Autun, cuando fue perseguido y mutilado por el mayordomo de palacio Ebroím.
Teniendo en cuenta el poder que obstentó el tirano Ebroím, oponerse a sus iras, en este caso contra el obispo de Autún, al que luego asesinó, era atraer sobre sí y su comunidad las iras del mayordomo, que mandaba más que el rey. El valor demostrado por Santa Quildomarca, la hacen digna de aparecer en el Martirologio Romano, elogiando este hecho.