Inicio Foros Formación cofrade Santoral 22/08/2014 Sinforiano de Autun, mártir.

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    Santa María Reina. Santos: Timoteo, Hipólito, Sinforiano, Atanasio, obispos; Marcial, Saturnino, Epicteto, Félix, Fabriciano, Filiberto, Antusa, Agatónico, Zótico, Mauro, Ireneo, Oro, Orepses, Guniforte, Luciano, Antonio, Mapril, mártires; Sigfrido, Lamberto, abades; Felipe Benicio, confesor.

    Sinforiano de Autun, mártir.

    Era hijo del senador Fausto, caballero rico y muy cristiano, y de Augusta, también muy cristiana, quienes le criaron en nobles costumbres y temor santo del Señor, también venerados como santos, constituyendo una de las primeras familias cristianas de Autun, ciudad de la provincia de Borgoña en el reino de Francia.

    Su nombre, proveniente de la lengua griega, significa, «lleno de gracia» y nació hacia la mitad del siglo II.

    Fue martirizado por no querer renunciar a su fe bajo el reinado de Marco Aurelio.

    Tenían lugar las grandes celebraciones en honor de la diosa Cibeles, mujer del Tiempo, madre de Júpiter, de la tierra y de la a agricultura. Se la sacaba en procesión por las bellas calles de Autun.

    Sinforiano se mondaba de risa al ver este espectáculo.

    Al ver que llamaba la atención y turbaba el normal desenvolvimiento de la procesión , el juez le mandó llamar. No sabía que era un joven muy instruido y que pertenecía a una de las familias cristianas de la ciudad.

    El juez, llevado de su envidia e ira, le condenó por doble crimen: el de sacrilegio y desobediencia a las leyes imperiales. El joven le dijo que la estatua de la Cibeles era simplemente un demonio disfrazado.

    Se sintió tan ofendido el juez Heraclio que mandó azotarlo y meterlo en la cárcel. Intentó, de buenas formas, convencerle. No fue posible el arreglo. Entonces, sin razón alguna, lo envió a ser decapitado.

    Mientras iba al suplicio, escuchó a su madre que le decía:»¡Animo, hijo mío. No eches de menos este mundo ya que vas al paraíso».

    Sinforiano volvió la cabeza hacia ella con la cara alegre. La madre tuvo el valor de ver morir a su hijo siendo coherente con su fe.

    Murió el 22 de agosto de 178.

    Su cuerpo, recogido por otros cristianos, fue enterrado cerca de una fuente.

    Hacia el año 450, se erigió una basílica en el lugar del martirio, y después un monasterio que contribuyó a extender el culto.

    Las reliquias son hoy una capilla de la catedral de Saint-Lazare de Autun.

    Fue particularmente venerado en Tours. En la época de los merovingios, Sinforiano era un de los santos nacionales, como Dionisio de París o Privado de Mende, y junto con San Furseo, son los santos protectores contra las cataratas oculares.

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