Santos: Joaquín y Ana, padres de María Santísima; Erasto, obispo y mártir; Valente, obispo; Sinfronio, Olimpo, Teódulo, Exuperia, Ciriaca, Doroteo, Eusebia, Jacinto, mártires; Pastor, presbítero; Simeón, monje; Benigno, Caro, Cristina, Bartolomea y Vicenta Capitanio, confesores; Godón, abad.
San Erastos de Filipos, obispo y mártir.
Poco o casi nada se sabe de la vida anterior a ser nombrado obispo de éste santo.
Era discípulo del Apóstol San Pablo a quien prestaba sus servicios al mismo tiempo que era tesorero de la ciudad de Corinto.
No se sabe a ciencia cierta si era natural de Corinto, pero si se sabe que era funcionario de esa ciudad y que allí fue conocido y convertido por San Pablo, al que ayudó en su apostolado, especialmente en esa ciudad.
La tradición griega afirma que fue el primer obispo de Apamea de Siria, así como también, la tradición latina dice que fue obispo de Filipos de Macedonia y que fue mártir.